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Para el ser humano el trabajo es una fuente de desarrollo, ingresos económicos, supervivencia, relaciones, autoestima y en fin, de realización personal y profesional. No obstante, también es una fuente de estrés, entendido como el desbalance entre las exigencias de una situación y los recursos de una persona para responder adecuadamente a ella. Cuando los niveles de estrés percibidos son altos y continuos en el tiempo, afectan el sistema inmunológico y generan vulnerabilidad a enfermedades fÃsicas y emocionales, tales como hipertensión, problemas coronarios, infecciones, alcoholismo, depresión y ansiedad.
Durante los años de vida productiva pasamos la mayor parte del tiempo en el trabajo; por lo tanto, es importante identificar los factores generadores de estrés que en él enfrentamos para poder reconocer cómo nos afectan individualmente, y tomar medidas correctivas antes de que nos generen daño fÃsico o emocional.
Factores generadores de estrés en el trabajo
- Aspectos macro como la globalización y el desarrollo tecnológico que han generado a nivel mundial cambios en los procesos de contratación, frecuentes reestructuraciones y fusiones organizacionales, efectos en reducción de plantas de personal y mayor incertidumbre laboral. El trabajo estable tiende a desaparecer y con él los beneficios laborales que brindaban seguridad. Igualmente la competitividad aumenta cada dÃa, con crecientes demandas de mayor productividad y optimización de recursos.
- Aspectos organizacionales, tales como estilos de liderazgo confusos o ambiguos, manejo restringido de la información; falta de retroalimentación, planeación, coordinación o consistencia. Desarrollo de carrera difÃcil, injusticia organizacional, relaciones conflictivas, acoso de jefes o compañeros. Altas demandas sin apoyo de colegas y superiores.
- Aspectos fÃsicos, como contaminación, espacio reducido; falta de privacidad, ventilación o iluminación; temperaturas extremas, humedad, riesgos de accidentes o mortalidad asociados a la actividad laboral, baja aplicación de los principios ergonómicos, etc.
- Aspectos individuales, familiares y sociales: conflicto por tiempo entre el trabajo, la familia y la vida social, demandas de disponibilidad continua en el trabajo. Sobreinvolucramiento o excesivo compromiso, falta de tiempo para recuperar energÃas.
Cuando analices los factores generadores de estrés en tu trabajo, recuerda que tú eres único y lo que te estresa a ti no tiene por qué estresar a otra persona de la misma manera. Es tu responsabilidad tomar consciencia de qué te afecta y cómo, con el fin de protegerte, intentar modificar la situación, o finalmente si es necesario, buscar otra opción de trabajo. Ningún trabajo, por productivo que sea, vale más que tu salud y tu vida.
Sugerencias prácticas para manejar el estés laboral
- Identifica las señales de estrés en tu cuerpo, tales como pulso acelerado, sudoración, temblores, ahogos, problemas con el sueño, náuseas o mareos, dolores fÃsicos sin causa, mayor o menor apetito, enfermedades frecuentes, cambios fuertes de humor, ansiedad, llanto o irascibilidad, depresión.
- Identifica las situaciones que te generan estrés y no las ignores, porque no van a cambiar mágicamente.
- Mira qué puedes hacer para evitar o eliminar los factores estresantes.
- Reconoce los aspectos positivos de tu trabajo y valóralos en su real dimensión.
- Encuentra el sentido que le aporta tu trabajo a tu vida.
- Toma tiempos de descanso diariamente, cada semana y por lo menos una vez al año, para realizar actividades divertidas y relajantes que te recuperen energÃa y te desconecten del trabajo.
- Cuida celosamente mantener: una alimentación balanceada con un tiempo exclusivo para cada comida, tus horas de sueño y tiempo para actividad fÃsica diaria.
- Cuida tus redes sociales. No te aÃsles; asà estés cansado, busca actividades de descanso para compartir con alguien de tu agrado.
- Busca espacios y tiempos para compartir con tu familia. Trabajar no te exime de tus responsabilidades como padre, madre, cónyuge, hijo, etc. y compartir esos espacios te recarga de energÃa positiva.
- Busca personas sensibles para expresar tus emociones y compartirlas con ellas.
- Aprende y practica diariamente técnicas sencillas de relajación, meditación o respiración profunda.
- Practica la comunicación asertiva, siendo directo y honesto expresando tus sentimientos y pensamientos al enfrentar las dificultades cotidianas.
- Evalúa tu nivel de satisfacción con tu trabajo actual y si es bajo, visualiza el trabajo que deseas, compártelo con tus amigos y allegados y comienza a buscar opciones que te permitan llegar a tenerlo.
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