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En el blog anterior vimos los riesgos de recaÃdas en la depresión, la importancia de tomar medidas preventivas para mantener tu salud integral, asà esto te implique un gran esfuerzo, y te sugerimos acciones concretas para el cuidado de tu cuerpo, tu tratamiento y tu relación con médicos y terapeutas. En este blog te proponemos acciones para cuidar tu salud emocional y tus relaciones con los demás. Recuerda que no tienes que hacerlo todo al tiempo; lo importante es que escojas una acción que te guste y vayas avanzando en ella hasta convertirla en hábito cotidiano.
Cuida tu salud emocional: todas las enfermedades fÃsicas o emocionales inician con desequilibrios energéticos sutiles que no percibimos hasta que los sÃntomas se presentan. Estos desequilibrios están relacionados con la forma como percibimos, interpretamos y sentimos en la vida cotidiana.
- Desarrolla una actitud positiva: aprende a ver el vaso medio lleno y no el vaso medio vacÃo. La forma como mires cada cosa o situación te puede ayudar a desarrollar una perspectiva más optimista de la vida. Lo que tú piensas te moviliza sentimientos, y lo que piensas y sientes son las bases de lo que haces; por lo tanto, si cambias los pensamientos que te generan angustia puedes disminuir tu depresión.
- Fortalece tu autoestima: la base de tu autoestima es el conocimiento de ti mismo, aceptar tanto lo que te gusta como lo que no te gusta de ti y amarte tal como eres. Esto implica que puedes reconocer tus errores y mejorarlos. Para mantener y mejorar tu autoestima busca invertir tu tiempo en cosas que disfrutes y rodéate de personas que te gusten y te permitan sentirte bien contigo mismo. Evita la gente competitiva, crÃtica o descalificadora.
- No te culpes: si eres propenso a la depresión, mentalmente te puedes reprender por errores reales o imaginarios, lo cual es dañino para tu estado de ánimo. Es necesario que aceptes lo que ya no puedes cambiar y te focalices en lo que sà puedes hacer, como por ejemplo parar esos pensamientos y reemplazarlos por algo que te relaje o te entusiasme.
- Controla el estrés: el estrés crónico te puede causar cambios en el cerebro que afectar tu estado de ánimo y tus emociones. Aplica estrategias anti-estrés, tales como hacer ejercicio, yoga, pilates, meditación, acupuntura, hipnosis, psicoterapia, o recurrir a amigos y familiares buscando apoyo o diversión. Como todas las grandes decisiones, aún las que crees que te harán feliz, son estresantes, es mejor esperar hasta que te sientas estable para tomar cualquier decisión importante que cambie tu vida.
- Mantén una actitud de gratitud: puede sonar simplista, pero para muchos, la gratitud es un camino hacia una mayor felicidad y menor depresión. Puedes hacer diariamente ejercicios como una lista de tres cosas buenas en tu vida, o agradecer en diversos momentos por lo que la vida te ofrece como comida, sol, lluvia, compañÃa, hogar, etc.
Cuida tus relaciones con los demás: la depresión puede hacer que te sientas solo, asà que es importante conectarte con amigos y familiares. Las personas con amplias redes sociales tienen mejor salud, apoyo y calidad de vida, y en los adultos mayores esto es aún más determinante.
- Habla con personas de tu confianza: muchas personas no quieren hablar acerca de la depresión porque creen que deberÃan ser capaces de manejarla por sà mismas o no quieren cargar a los demás con sus problemas. No obstante, recuerda que el amor y la compañÃa son antÃdotos eficaces contra la depresión. Por tanto, confiar en los amigos cercanos, en el cónyuge o en miembros de la familia te puede dar el apoyo social y emocional que necesitas para no recaer.
- No te presiones con demasiadas responsabilidades: estar ocupado no es un problema, pero hacer demasiado y todo para ya, sà lo puede ser. Sentirte abrumado te crea estrés y el estrés es un factor de riesgo para la depresión. Las experiencias estresantes pueden hacer que los sÃntomas de ansiedad y depresión, se tornen graves. Si eres propenso a la depresión, debes ser consciente de tus lÃmites, reconocerlos, parar antes de superarlos y aplicar acciones que te equilibren cuando enfrentes situaciones de estrés. Sólo tú conoces tus propios lÃmites.
- Únete a un voluntariado: ayudar a otros te ayuda a ti también, te permite encontrar sentido a lo que haces, relacionarte con otros seres humanos a quienes das algo y de quienes también recibes. El voluntariado tiene un efecto beneficioso sobre la depresión en diferentes grupos, especialmente en los adultos mayores, porque los ayuda a salir del encierro, a sentirse útiles y a explorar nuevos espacios.
- Únete a un grupo de apoyo: los grupos de apoyo son útiles porque en ellos encuentras personas que han aprendido a manejar su depresión y pueden compartir su experiencia contigo. Esto te ayudará a encontrar soluciones y a no sentirte sólo en tu lucha.
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