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Existe una serie de síntomas que suele ser común en quienes enfrentan una depresión. No obstante, como cada persona es única, la expresión e intensidad de cada síntoma puede variar. Identificar los síntomas le puede servir para tomar conciencia de su situación o ayudar a reconocer la depresión en el ser querido que la enfrenta, para buscar las soluciones adecuadas y evitar el sufrimiento innecesario.
Estos son los síntomas que usted debe identifcar para saber si enfrenta una depresión:
- Poco interés o placer en hacer cosas que antes le agradaban: la vida le parece gris, aburrida. Usted siente menor capacidad para experimentar placer, tiene poco o ningún deseo de trabajar, leer, ver televisión o tener relaciones sexuales. Nada le parece valioso o interesante.
- Tristeza, depresión, desesperanza: su estado de ánimo es depresivo, todo le parece oscuro y sin esperanza. Usted puede llorar por pequeños errores y creer que nunca más se va a sentir mejor.
- Cansancio, falta de energía o vitalidad: usted permanece con sensación de cansancio todo el tiempo, se le dificulta levantarse en la mañana, todo le implica un enorme esfuerzo y al final del día le parece que nada fue completado. Se le dificulta enfrentar el trabajo, todo se le arruma alrededor pero usted no siente la capacidad para poner orden.
- Sentimiento de poca valía, fracaso, pérdida de confianza, culpa excesiva por lo que ha hecho o no ha hecho: usted tiene baja autoestima, sensación de ser la peor persona en el mundo. Se siente culpable por todo, aun por estar deprimido; por lo tanto, cree que se debe tratar más duro para salir de la depresión. Usted se gasta mucho tiempo en revisar los errores pasados, se siente culpable de haber arruinado la propia vida y la de los seres que ama.
- Pensamientos recurrentes de muerte, suicidio o conductas autoagresivas: usted siente preocupación exagerada por la muerte y alimenta sentimientos autodestructivos. Siente desesperanza a cerca del futuro y desea evitar vivirlo. Experimenta deseos de desaparecer, no despertar en la mañana o tener un accidente fatal. Contempla planes y acciones para quitarse la vida.
- Dificultad para concentrarse, pensar claro o tomar decisiones: su mente se nubla, no puede pensar claro ni hacer el trabajo. Tiene dificultad para concentrarse en una tarea específica porque tiene muchas preocupaciones, llegando al punto de no poder seguir una conversación o un programa de televisión por un período largo de tiempo. Su memoria se debilita. Le es muy difícil tomar decisiones, aun sobre cosas simples como qué comer o qué ropa usar. Su miedo a tomar decisiones puede llegar a paralizarlo quedándose en cama todo el tiempo para evadir la situación.
- Actuar de manera más lenta o más agitada que lo usual: usted puede experimentar signos de agitación como inquietud, incapacidad de permanecer sentado, retorcer las manos, o signos de retraso psicomotor como moverse, caminar, pensar o responder más lento que el resto de la gente. Pequeñas tareas como vestirse o hacer el desayuno comienza a percibirlas como grandes cosas.
- Problemas con el sueño, dormir demasiado, muy poco o despertarse frecuentemente: su sueño experimenta cambios tales como dormir en exceso o amanecer cansado, tener dificultad para conciliar el sueño o despertase muchas veces durante la noche.
- Cambios en el apetito, comer en exceso o muy poco y tener cambios en el peso: usted ha perdido el gusto por la comida y se tiene que forzar a sí mismo o ser obligado a comer, o se ha refugiado en la comida y le es imposible parar de ingerir principalmente comida de altas calorías. Su peso ha variado.
- Aislamiento de la familia y los amigos: no contesta el teléfono ni acepta invitaciones. Usted piensa que los demás no tienen interés en su compañía por su situación emocional.
- Reducción del autocuidado: usted está descuidando su apariencia personal y las actividades de cuidado de sí mismo como comer a horas y balanceadamente. Ha eliminado del ejercicio incluso el más simple como caminar en el vecindario.
- Descuidar obligaciones: usted tiende a no hacer o postergar las tareas más elementales como sacar la basura o limpiar la casa. Esto le aumenta la depresión por sentirse inadecuado y con falta de control sobre su vida, o le ha creado fricciones con otras personas generando problemas en sus relaciones.
Si usted presenta varios de los síntomas anteriores, diligencie el cuestionario depresión para tener mayor claridad de su situación.
Los síntomas se entienden y manejan de diferentes maneras, dependiendo de la perspectiva que se tome para abordar la depresión. La medicina occidental trata los síntomas usualmente con medicamentos, para controlarlos, aunque también utiliza psicoterapias para fortalecer la parte emocional del paciente y mejorar su calidad de vida.
La perspectiva holística o integral del hombre y de la salud considera los síntomas como expresiones físicas de conflictos psíquicos no resueltos o de la pérdida del equilibrio interno o de la armonía en la conciencia. Por lo tanto, en esta perspectiva se prioriza la psicoterapia y otras prácticas como el yoga, la homeopatía, las esencias florales con el fin de identificar el problema de fondo y retornar el equilibrio perdido. Es decir, el tratamiento en cambio de acallar los síntomas, se dirige más a explorar lo que estos dicen en el contexto de cada persona, buscando ampliar su nivel de conciencia y fortalecerla al tiempo que mejora la depresión.
Si desea conocer sobre alternativas de tratamiento puede consultar tratamientos psicoterapéuticos, médicos y alternativos. |