Tratamiento farmacológico

La terapia con medicamentos antidepresivos es utilizada para corregir los desbalances neuroquímicos del cerebro y así mejorar el estado de ánimo del consultante. Dependiendo del tipo y severidad de la depresión, la medicación puede ser indispensable para ayudarle a manejar los síntomas severos, tener la energía necesaria para hacer cambios que mejoren su vida o definir sus objetivos y sentido de vida. 

¿Cuándo utilizar un antidepresivo?

Los antidepresivos son formulados por un profesional de la medicina y sólo deben ser tomados bajo control médico. Si usted se encuentra en alguna de las siguientes situaciones se puede beneficiar del uso de antidepresivos:

  • Ha sido tratado antes con antidepresivos de manera exitosa.
  • No abusa del alcohol u otras drogas.
  • Su depresión le impide sus actividades normales.
  • Tiene una depresión o ansiedad severa que no le permiten funcionar adecuadamente o hacer algo por usted.
  • Su depresión es persistente y grave.
  • Lleva dos o más meses en psicoterapia y no percibe mejoría. El antidepresivo correcto le puede permitir aprovechar mejor la psicoterapia.
  • Siente deseos suicidas. En este caso debe tomar antidepresivos y mantenerse en psicoterapia intensiva.
  • Está fuera de la realidad, con delirios o alucinaciones. En este caso la psicoterapia no es suficiente para superar estos síntomas.

Si bien el medicamento puede ser útil, y a veces indispensable en algunas condiciones, debe acompañarlo de un proceso psicoterapeutico que le permita aprender a manejar su condición, así como a prevenir episodios futuros. No utilice la medicación para refugiarse en un estilo de vida no sano e insatisfactorio.

La depresión leve puede ser tratada sin medicación, con otras terapias como psicoterapia, medicamentos alternativos u otros procesos que le ayuden a ser más activo.

En todo tipo de depresión las intervenciones sobre el estilo de vida tales como técnicas de manejo del estrés, desarrollo de hábitos de vida más sanos, manejo adecuado de los problemas, transformación de pensamientos negativos, mejoras nutricionales, ejercicio, contacto con lo espiritual, entre otros, pueden tener un impacto importante en su recuperación. Esto es lo que denominamos Autocuidado y los servicios ofrecidos en este portal están dirigidos a fortalecerlo.
 

¿Cúales son los medicamentos antidepresivos?

Los principales tipos de medicamentos antidepresivos son:

  • Tricíclicos (TCA): son el tratamiento más antiguo para la depresión.Tienen una serie de efectos secundarios como resequedad en la boca, estreñimiento, cambios en el ritmo cardiaco, ansiedad, dificultades urinarias, cognitivas y de memoria; sobrepeso, fatiga, sudoración, nausea, baja de deseo sexual. Estos efectos limitan su uso en grupos importantes de pacientes como personas con problemas cardiacos o personas mayores. En sobredosis pueden ser fatales y su interacción con otras sustancias puede ser peligrosa.
  • Inhibidores de la monoaminoxidasa (IMAO): actúan más rápido que los tricíclicos, pero tienen más efectos secundarios y requieren cambios en la dieta. Entre sus efectos colaterales están mareos, taquicardia, baja en el interés sexual. Presentan interacción con alimentos, bebidas y otros medicamentos que puede producir otros síntomas severos y peligrosos.
  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS): han significado un gran avance frente a los tricíclicos porque brindan una opción más segura y son más efectivos. También tienen efectos secundarios adversos como nausea, diarrea, insomnio, disfunción sexual, dolor de cabeza y ansiedad. 
  • Antagonistas de la serotonina: Son útiles en personas con ansiedad y depresión. Tienen efectos secundarios diversos.
  • Bupropión: Se utiliza para todas las depresiones severas y también combinado con los ISRS  para combatir sus efectos colaterales como la falta de libido y la dificultad para alcanzar  el orgasmo. Tienen similares efectos secundarios a los tricíclicos.
  • Venlafaxina: Es efectiva en depresiones con síntomas melancólicos. Tiene similares efectos colaterales que los tricíclicos pero menores que ellos.
  • Mirtazapine: Se utiliza en pacientes con depresión media o severa y con síntomas de ansiedad. Tiene efectos secundarios como resequedad en la boca, aumento de peso y apetito, mareo, somnolencia, estreñimiento, pero no afecta el estómago ni genera problemas sexuales.
  • Reboxetina: Ha sido el principal avance después de los ISRS porque inhibe la recaptación de noradrenalina de manera potente y selectiva. Tiene muchos menos efectos secundarios, buena efectividad como antidepresivo y puede ser usada en personas mayores.


En los casos de trastorno afectivo bipolar o maniaco depresión el tratamiento más utilizado es el Litio que también tiene efectos colaterales como problemas gastrointestinales, temblor en las manos, somnolencia, fatiga, debilidad muscular y falla renal cuando se utiliza tiempo prolongado.

¿Cómo encontrar el antidepresivo adecuado y efectivo?

La terapia farmacológica es efectiva por lo menos en el 90% de personas con depresión seria. No obstante, usted tiene que ser paciente y persistente porque el medicamento comienza a actuar después de cuatro semanas y solo a los dos meses aproximadamente logra su máximo efecto.

Tanto a usted como a su médico les puede tomar tiempo y esfuerzo encontrar el medicamento óptimo con la dosis adecuada para su condición y organismo. Hay antidepresivos que funcionan mejor para ciertas depresiones y para ciertas personas, pero esto se sabe sólo probándolo. Cuando usted ha utilizado antes algún antidepresivo con buenos resultados hágaselo saber a su médico.

Para determinar el tipo de medicación adecuada para usted, el médico comenzará con una dosis baja para ver su reacción y posteriormente la aumentará hasta encontrar la apropiada. Solo entre el 50 y el 60% de los pacientes responden positivamente a la primera medicina que se prueba. Si usted siente que no mejora con un medicamento o experimenta síntomas secundarios severos, hable con su doctor para que lo cambie.

¿Qué tener en cuenta cuando tomo un antidepresivo?

Es posible que usted se sienta tentado a dejar de tomar el medicamento prematuramente por pensar que no le está ayudando en absoluto o por sentirse mejor y pensar que ya no lo necesita. Es importante seguir tomándolo hasta que éste tenga oportunidad de actuar en el organismo. Aunque usted se sienta mejor, es recomendable continuar tomando el medicamento de 4 a 9 meses para prevenir una recaida de la depresión. Lo mejor es esperar a que la mejoría se haya mantenido por un período largo de tiempo y entonces reducir el medicamento gradualmente mientras se monitorea el estado de ánimo.

Algunos medicamentos deben dejar de tomarse gradualmente (es decir reduciendo la dosis poco a poco) para dar tiempo a que el organismo se adapte y prevenir los síntomas de abstinencia que producen algunos de ellos cuando se descontinúan abruptamente. En los casos de trastorno bipolar y depresión grave crónica o recurrente, es posible que el paciente tenga que tomar el medicamento por un tiempo indefinido.

Si su depresión es resistente a varios medicamentos, su doctor puede probar una terapia combinada prescribiéndole más de un antidepresivo al tiempo. Esto lo debe hacer muy cuidadosamente y con seguimiento médico riguroso porque pueden tener interacciones peligrosas generando fiebre, agitación, convulsiones e incluso la muerte. Por lo tanto usted nunca debe intentar una mezcla de antidepresivos sin aprobación y supervisión médica. Otro tipo de terapia combinada se puede necesitar si usted tiene hipotiroidismo, prescribiendo un medicamento para la tiroides que permita a su organismo responder apropiadamente al antidepresivo.

Cuando es necesario cambiar de un antidepresivo a otro, dependiendo de la interacción entre ellos, es necesario dejar un tiempo de limpieza del organismo sin tomar ninguno de ellos, para que el nuevo medicamento se pueda introducir de manera segura. El período de limpieza puede oscilar entre pocos días hasta seis semanas y depende de la interacción entre los dos medicamentos.

Algunos efectos secundarios pueden aparecer incluso antes de que se produzca el efecto antidepresivo. Los síntomas secundarios más comunes son resequedad en la boca, estreñimiento, visión borrosa, palpitaciones, apetito excesivo, pérdida de memoria, insomnio, agitación o sedación. En ocasiones estos efectos son leves y/o suelen ceder con el tiempo, pero si interfieren con su funcionamiento normal debe consultar con su médico para cambiar el medicamento.